Domicidio: Una nueva forma de asesinato llega a Chile


1213919614_foto_lake.jpgPor Lake Sagaris*

“Ser humano es vivir en un mundo lleno de lugares significativos; ser humano significa tener y conocer tu lugar.” Edward Relph

“Sentir arraigo es probablemente la necesidad más importante y menos reconocida del alma humano.” Simone Weil

 “El hombre nace sin hogar; y la búsqueda de un hogar. Lo crea y lo destruye, hora tras hora.” Herbert Reed

 ¡Están tirando guaguas al río!

Cuentan la historia de un barrio – podría ser santiaguino, podría ser justamente aquí, en el Barrio Bellavista – al lado de un río sucio y torrentoso, ignorado y abusado. Un día, una señora, podría ser la señora que vende sopaipillas en el puente, escucha el grito de un bebé, llorando con furia y terror. Mira al río y ve, con horror, que hay una guagua siendo arrastrada por las aguas río abajo. Pega un grito y la gente comienza a aglomerarse, mirando y gesticulando, puesto que van apareciendo muchas guaguas entre las olas de barro. Un joven se tira al  agua. Luego otro. Agarran escaleras, comienzan una operación rescate, sacando a las guaguas y entregándoles a una verdadera cola de mujeres, hombres, jóvenes y viejas, con frazadas e indumentaria para recibirlas. Pero en eso, una chica con mejillas suaves y rojizas como manzanas pregunta, ¿pero quién está tirando las guaguas al río?

Como en el cuento, las organizaciones ciudadanas de Santiago hoy corremos como locos, movidos por una urgencia terrible de salvar – patrimonio, barrios tranquilos a escala humana, ferias libres, los mercados de la Vega, árboles y jardines de vereda, espacios de juegos para niños – todo lo que hace una ciudad amable para vivir. Pero en tanta urgencia, perdemos de vista lo importante: la fuente de estas amenazas.  Nos cuesta identificar las causas de estos desastres urbanos.

Hemos visto propuestas de planes reguladores que más que “normar” para que las familias puedan vivir mejor, parecen verdaderos banquetes para las empresas inmobiliarias. Empresas, además, que se esconden del escrutinio público, recurriendo a artimañas como los infames conjuntos (des)armónicos, que generan ganancias de corto plazo para unos pocos, dejando costos altísimos para los barrios y la ciudad. Algunas autoridades han respondido como corresponde. Otras, no.

Universidad San Sebastián y Conama: El abuso flagrante de normas vitales

Entre las autoridades que podrían estar velando por el bien común de [email protected] [email protected] [email protected], hay una que se destaca por un abandono devastador de sus deberes. Es la Comisión Nacional de Medio Ambiente, particularmente la instancia a cargo de la Región Metropolitana. No hay espacio más complejo y más necesitado de resguardo – ambiental, social, económico – que lo urbano. Sin embargo, hoy en día los megaproyectos pasan “piola”, sin ningún estudio, nada más que una simple Declaración de Impacto Ambiental. A veces, ni siquiera eso.

Veamos, por ejemplo, el DIA que presentó Eugenio Díaz Candia (de la empresa Banmerchant) y Marcelo Ruiz Pérez, a cargo del proyecto “Desarrollo Inmobiliario Bellavista”, que pretende construir la sede de la Universidad San Sebastián y tres torres en altura en Pío Nono con Bellavista, donde antes funcionaba el Liceo Alemán.  Recordemos que Bellavista es un barrio patrimonial, a escala humana, hogar de la casa museo de Neruda, dos Zonas Típicas de vivienda obrera (¡de calidad!), barrio de artistas e intelectuales, artesanos y maestros, taxistas y empresarios de todo tamaño y historia, con una población de unos 5,000 almas, de ingresos mayoritariamente bajos y medios.

Bueno, la Universidad San Sebastián ni siquiera presentó una Declaración de Impactos Ambientales (DIA), a pesar de la complejidad de sus impactos: unos 3,000 alumnos en una zona ya saturada y con graves problemas de abuso de alcohol, inseguridad, tráfico de drogas y gestión de espacios públicos.

Pero además, los proponentes, Eugenio Díaz Candia y Marcelo Ruiz Pérez proponen construir tres edificios en altura, que doblarían la población del Barrio Bellavista.

Pregunta el formulario del DIA: “¿Generará aumentos o cambios significativos en la estructura de la población por edades, sexo, rama de actividad, etc.?” y a pesar de que las tres torres, de departamentos chiquititos (estos mismos que hoy en el centro sirven de bodegas y prostíbulos en altura), agregarían más de 5,000 personas, difícilmente familias con niños, los representantes de Banmerchant responden: No.

Pregunta el DIA: “¿Alterará las características étnicas y las manifestaciones de cultura, tales como ceremonias religiosas, peregrinaciones, procesiones, celebraciones, festivales, torneos, ferias y mercados?” y a pesar de una larga tradición de festivales, arte, jornadas a-tracción humana, bailes religiosos y otras por Pío Nono, responden: No.

Pregunta si significaría una intervención “de zonas con valor paisajístico y/o turístico” y, pese a ser Bellavista uno de los hitos paisajísticos y turísticos más importantes del país, responden: No.

Pregunta si “alterará el acceso a bienes, equipamiento y servicios de los vecinos“, y a pesar de que se destruya el único liceo (aunque sea privado) del barrio, responden: No.

Pregunta si producirá “obstrucción de la visibilidad a zonas con valor paisajístico” y siendo que hará desaparecer el Cerro San Cristóbal (ver, por ejemplo, que ya no se puede ver el Cerro desde el Museo de Bellas Artes, por las torres que se construyeron en Bellavista con Loreto), no obstante responden: No.

O no saben nada, o poco les importa la verdad.

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Aunque el Barrio Bellavista tiene un hermoso patrimonio construido, su mayor patrimonio es intangible: la vocación ciudadana de sus vecinos y su compromiso con una ciudad mejor. Estos son los valores que se ponen en riesgo con políticas urbanas que no respeten las mínimas normas de salud y democracia. Foto: Mario López.

Juicio Público por Domicidio en Santiago

Tal como ha pasado en Vitacura, Ñuñoa, Las Lilas, como se intentó hacer en Lo Espejo y muchos otros barrios más, la inmobiliaria dice lo que quiera – parece un mero trámite sin contenido ni intención real – y las autoridades – la Municipalidad de Recoleta y CONAMA RM, quienes deberían hacer valer las normas, miran por otro lado. Ganancias de corto plazo para unos pocos. Costos y sufrimiento, y mucha, mucha pérdida para todos.

En el mundo, ya hay un nombre para el fenómeno que significa la destrucción del hogar, el centro del ser y su memoria íntima y colectiva, su conexión con el mundo y su cobijo en momentos de dureza. Afecta, a través de proyectos de autopistas, rascacielos, represas y otros, a unas 35 millones.

Y afecta, aquí en Santiago, a miles de personas en los barrios más diversos. Se llama “domicidio”, el asesinato del hogar, en el sentido amplio del concepto.

“El domicidio se define más formalmente como la destrucción deliberada del hogar por una voluntad humana que persigue objetivos específicos, que causan sufrimiento en las víctimas… produce un trauma especial, puesto que no se matan a las víctimas, sino deben observar como se destruyen sus hogares en un proceso desgarrador…” dicen James Porteous y Sandra Smith, autores del estudio, Domicide.

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Las grúas atacan y comienzan la destrucción de un espacio patrimonial que ha sido orgullo y beneficio del país durante cientos de años. Banmerchant, la Universidad San Sebastián, atacan sin misericordia. Foto: Mario Lopez.

Levanta tu voz: agrega tu testimonio

Si las autoridades no son capaces de velar por la salud de nuestras ciudades, y por sobre todo nuestros hogares y barrios, no nos queda más que denunciar este hecho y realizar un juicio público a su proceder, tremendamente reñido con los principios fundamentales de servicio y transparencia, de la democracia misma.

Te invitamos, por lo tanto, a levantar tu voz, protestando y resistiendo este tipo de asesinato. Prepara y presenta tu denuncia, en el Centro de Urbanismo Ciudadano de Ciudad Viva – por correo, teléfono, e-mail, Internet, como sea.

Porque el Juicio Público por Domicidio en Santiago — ¡viene!

 Tu barrio, tu casa, tu cuadra, tu calle – algún rincón de la ciudad que amas – ¿ha sido destrozado o amenazado por

† Una autopista

†  Construcción de un edificio en altura

†  Expropiación por un bien “común” que por algún motivo curioso, no incluye al bien de los vecinos afectados

†  Estacionamiento de automóviles que no permiten a los niños jugar y a [email protected] gozar de sus plazas y veredas?

†  Velocidades excesivas de automóviles en barrios residenciales?

†  Un conjunto (des)armónico?

¡DENUNCIA EL DOMICIDIO: EL HOMICIDIO DEL HOGAR!

Documenta tu caso, envía la información y prepárate para participar en el JUICIO PÚBLICO POR DOMICIDIO.

Más información en el Centro de Urbanismo Ciudadano, de Ciudad Viva, Dominica 14, Tel: 737 3072.

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El 28 agosto 2008, en pleno Pio Nono con Antonia López de Bello, dirigentes vecinales, vecinos, empresas del Barrio Bellavista y autoridades municipales y nacionales celebran la inauguración del Paseo Pío Nono, resultado de ocho años de lucha y de trabajo ciudadano, de residentes y empresas del Barrio. Una propuesta de los vecinos, trabajado en charrettes y multiples actividades organizadas por la gente del barrio, la Propuesta Pío Nono luego fue apoyada por las Municipalidades, quienes pagaron su diseño, para luego ser financiado por el Fondo de Recuperación de Espacios Públicos Patrimoniales, del MINVU. Sin embargo, Banmerchant y el proyecto inmobiliario de la Universidad San Sebastián interviene la bicipista y vereda mejorada, colocando una rampa en pleno Pío Nono, que perfectamente podría entrar por otra calle, menos destructora. Domicidio en el corazón patrimonial de Santiago. Foto: Mario López

 * Lake Sagaris, escritora canadiense, reside en Chile desde enero 1981, donde ha trabajado como periodista (1981-1999) para medios como el Times de Londres, Newsweek, Miami Herald, Business Week, Economist Intelligence Unit, CBC, BBC, Globe & Mail, entre otros. También ha ejercido como editora de estudios económicos y de negocios, turismo, y otros. Ha publicado siete libros, tres de poesía, dos de no-ficción y dos antologías de literatura canadiense, traducida al español. Egresó de la Universidad de Columbia Británica en 1980, con un Bachelor of Fine Arts en Creación Literaria, que incluyó un enfoque adicional (minor) en literatura española. En 2000, formaron Ciudad Viva, para seguir trabajando en cuatro ejes: el transporte sustentable, el patrimonio tangible e intangible; el reciclaje y la vida verde; y el empoderamiento de las organizaciones ciudadanas.