La reflexión es la siguiente, hacia dónde va la arquitectura y el urbanismo en las próximas décadas. Partiendo de una discusión de pasillo con un destacado arquitecto de gobierno, nos preguntamos cuales serán los patrones arquitectónicos que darán forma a las ciudades del siglo XXI. Pensando en proyectos que marcan tendencias hoy en el mundo, algo así como el cutting edge del urbanismo y la arquitectura, coincidimos en proyectos que apuntan hacía una dirección única, la ciudad EN CRISIS. Sin ningún ánimo alarmista, estamos hablando de un urbanismo difícil de definir, pero fácil de caracterizar. Si observamos con detención las problemáticas más recurrentes en los proyectos urbanos contemporáneos, estos se están centrado en los problemas de la ciudad en constante transformación, la ciudad ex-urbana o ciudad periférica, la ciudad congestionada, la ciudad no-planificada, la ciudad devastada o abandonada (por citar un ejemplo local y de suma contingencia, el caso de Chaitén), la ciudad que necesita afrontar nuevos retos derivados de las complejidades de este planeta global.
Dónde se encuentran los principales desafíos de la ciudad, los arquitectos y la profesión en la presente y próximas décadas? Aquí una reflexión al respecto.
Puede sonar ridículo que un actor de Hollywood esté encargado de la renovación urbana de Nueva Orleans tras el desastre del huracán Katrina, pero no, el mismo Brad Pitt encabeza uno de los proyectos más conscientes de los problemas que aquejan a la ciudad hoy; La arquitectura de emergencia. El proyecto para la reconstrucción de la ciudad de Nueva Orleans cuenta con un equipo de destacados arquitectos de diferentes naciones trabajando bajo un mismo objetivo, dar forma a lo informe tras un desastre en todo tipo de estratos, social, económico y urbano.
Un proyecto como este, del cual pueden leer mayores detalles aquí, se encuentra en la misma línea de los postulados de Cameron Sinclair y Architecture for Humanity, una iniciativa que nace de la problemática de la arquitectura de emergencia y que busca abrir y potenciar redes a través de una arquitectura en código abierto. Esto es sencillamente compartir los conocimientos y las ideas en forma colaborativa para acelerar la llegada de respuestas a problemas complejos y recurrentes en todas partes del mundo; ciudades devastadas por terremotos, sequías, inundaciones y todo ese complejo espectro de situaciones por las que lamentablemente están pasando nuestras ciudades hoy.

Pero no todos esos factores son producto de la naturaleza, al contrario. Los mayores problemas de las ciudades hoy se encuentran en la construcción excesiva, gestada en la sociedad del consumo y la post modernidad, y que se ve sumergida en problemas tales como la expansión desmedida de sus periferias, ciudades obsoletas a nuevos cambios y estilos de vida y ciudades que incentivan la segregación de sus habitantes y que carecen de espacios de integración.
Así vemos como surgen proyectos tales como Elemental de la mano de Alejandro Aravena. El caso de la Quinta Monrroy en Iquique es un claro ejemplo de cómo un proyecto de arquitectura se posiciona en un punto de inflexión, un momento decisivo en el que aparecen tensiones que obligan a tomar consideración de la necesidad de un cambio en la forma de hacer ciudad, haciendo de esta una fuente de equidad. Así se entiende este proyecto que renueva una manzana al centro de Iquique con viviendas para el quintil más pobre de la ciudad y que estaba condenado a vivir en la periferia.




Podríamos en listar una gran cantidad de casos, pero puede ser más intersante que ustedes mismos nos cuenten sus experiencias y sus conocimientos sobre proyectos que estén en esta misma línea. La conversación de pasillo se acabó después de unos minutos pero el tema quedó dando vuelta en el aire y que mejor lugar que esta Plataforma Urbana para continuar con la conversación.
Y tú, hacia donde crees que van las ciudades del siglo XXI?
Más info en:
- videos e info del proyecto Make it Right aquí.
- Artículo sobre Open Architecture Network en Plataforma Arquitectura
- Artículo sobre Arquitectura y Código Abierto en Plataforma Arquitectura
- Open Architecture Network
- Cameron Sinclair
- Creative commons
























Suscríbete al Newsletter 
Lamentablemente tengo una vision pesimista d elas ciudades del futuro, no basandome en ciencia ficcion sino en la realidad contemporanea.
La edificacion en altura ha surgido como solucion para concentrar un mayor numero de gente en un espacio donde solo cabrian una o dos casas unifamiliares. Sin embargo, la gran mayoria de las constructoras trata de concentrar el mayor numero legal y factiblemente posible en un minimo de espacio. Es cosa de ver el estilo de los nuevos departamentos. Solo los mas costosos o “premium” vienen con cocina separada. El resto viene con cocina-comedor-living, todo en un espacio de 3×3, donde apenas si te caben un par de taburetes y un sofa de dos cuerpos. Tambien esta el caso extremo de los departamentos “estudio”, que en solo 20 m2 (o menos) tienes tu cama, escritorio, cocina, sillon, mesa con taburete… y nada mas (por suerte creo que los baños permaneceran como cuarto aparte por un buen tiempo mas.
En la pelicula “El quinto elemento”, el protagonista vivia en una verdadera caja de zapatos, o mas bien un pasillo que “lujosamente” contaba con una ventana al exterior. Creo que la tendencia va hacia alla.
Lo mismo en el caso de las oficinas. Tenemos oficinas de 30 m2 y gigantescos espacios de 100 m2 en adelante, divididos eso si en sendos cubiculos donde cabe solo tu silla y el escritorio.
La multiplicacion descontrolada del ser humano nos esta conduciendo a esto, a tener que conformarnos con un habitat mas pequeño, casi sin privacidad. No me extrañaria que en algun momento las residencias se limitaran solo al baño y dormitorios, o pero aun, solo dormitorios, compartiendo instalaciones como baños, cocina y living comedor como si fueran areas comunes, como lo son ahora las salas multiples o los gimnasios.
Me voy a referir principalmente a Chile.
Yo creo que la ciudad es el reflejo de la sociedad, y en ese sentido, encarna tanto las problemáticas como las tendencias de dicha sociedad. En Chile, por ejemplo, la bonanza económica trae consigo la importación de modelos arquitectónicos como los rascacielos acristalados. O las catástrofes naturales y sociales provocan nuevas respuestas, con un uso más eficiente de espacio y material. Bajo este criterio creo conveniente destacar (en el ámbito internacional) las casas de papel de Shigeru Ban para las víctimas del terremoto de Kobe, como muestra de que la arquitectura puede bajar de esa aura artística y solucionar problemas reales de la sociedad con toda la creatividad de la disciplina, aunque sea momentáneamente.
Quiero decir, si en Chile el proyecto urbano se focalizara en mejorar las condiciones de habitabilidad sin ignorar la necesaria eficiencia de funcionamiento, claramente tendría una repercusión espacial en el diseño y la consiguiente forma de vivir.
La ciudad es el ambiente donde se lleva a cabo la mayor parte del “metabolismo” social del país, y como tal, debiera tener las condiciones que propicien el progreso de la sociedad, y no me refiero solamente al ámbito de las infraestructuras, sino también al enfoque cultural, a la capacidad del (buen) urbanismo de modificar y hasta crear costumbres e interacciones en los usuarios de los espacios públicos. No es lo mismo dotar a una zona de la ciudad de determinado número de escuelas, a proponer una nueva relación espacial entre el colegio, el barrio y la ciudad. El proyecto urbano del siglo XXI debería hacer una ciudad eficiente, habitable, y resumiendo, vivible.
¿Hacia dónde van? Me temo que hacia el colapso; no lo planteo en términos apocalípticos como colapso civilizatorio, pero sí como el final de la era de lasc iudades como solución y como refugio. Pensemos en el caso de Dubai, aunque quizá su explosión urbana tenga unas características demasiado particulares. Pensemos entonces en las grandes conurbaciones; pocas de ellas son capaces de soportar dignamente su metabolismo urbano.
Apostaría quizá por las ciduades de tamaño medio (teniendo “medio” diferentes valores numéricos en cuanto a población) y por las que apuesten por competir en le mercado mundial de ciudades en términos de cooperación desde el conocimeitno y las personas y no la competencia desde el precio de los factores de producción.
No me parece que el curso de las ciudades contemporáneas se dirijan al colapso ni al fin de la era de los centros urbanos como unidades sociales y refugios de las grandes civilizaciones. Creo que la tendencia moderna nos obliga a replantear el concepto de ciudad en el ámbito de la sustentabilidad y la renovación de fuentes productoras como una manera de “reciclar” nuestras ciudades con sistemas energéticos y acondicionamientos físico-ambientales màs eficaces que los que solemos usar en nuestro sistema operativo a gran escala. Las medidas que hoy en día se están tomando en Chile en materia de ahorro energético y la conciencia social colectiva que se está asimilando muestra un indicio bastante positivo (aunque precario, por lo demás) de que los procedimientos tradicionales ya están practicamente obsoletos ante la cruda realidad medio-ambiental que se nos planteó de un día para otro por el abuso de las cadenas de producción contaminantes y el excesivo uso de energía en los sistemas de producción masiva, que derivaron en el calentamiento global.
Todos estos son factores directos que dictan el camino de la evolución de las ciudades del futuro, los centros urbanos de la producción autosustentable. Creo que no hay otro modo que usar las energías renovables para hacer de los materiales y las obras arquitectónicas en sí materias duraderas que respondan eficientemente tanto a los efectos urbanos venideros como a las amenazas que la misma naturaleza pueda plantear en las próximas décadas.
Hacia donde van las ciudades del siglo XXI en México.
Evidentemente nos encontramos en una era de transición para el ámbito urbano global: nuevas y mejores teorías para el urbanismo del siglo XXI, tendencias arquitectónicas sustentables y en armonía con el media ambiente y, podría seguir con un sin numero de términos para las visiones urbanas y arquitectónicas de este siglo. Desgraciadamente los encargados de gestionar y promover el “Nuevo Urbanismo” serian los gobiernos federales y estratégicamente los gobiernos municipales, que para México escasas ciudades han trabajado en los últimos años en ello, y paradójicamente preocupados más por un centro histórico “bonito” que por atender las necesidades prioritarias de demanda de servicios y mejores viviendas para los habitantes. El resto del país tal parece que tenemos que esperar y no dejar escapar la oportunidad para migrar a una de estas ciudades o contribuir con la migración mexicana a Estados Unidos o el resto del mundo, mientras que los gobiernos municipales no hacen NADA solo cruzarse de brazos viendo como la sociedad colapsa y el narcotráfico con una contribución impresionante a ello. Deberían los gobiernos elevar su desempeño y garantizar el servicio, seguridad y atención de la población de acuerdo con el desarrollo tecnológico y los cambios climáticos y demográficos entre otros factores, fuera de mafias, miedos y tolerancias.
De esta forma la acción de los seres humanos de actuar sobre los procesos sociales de manera global se hace más que nunca necesaria, y de esto dependerá hacia donde van las ciudades, si cada vez somos más los que queremos un futuro seguro y sostenible y contribuimos a ello.
Hacia la destruccion masiva … no hacia otro camino.
exelente articulo!
El video de youtube vale la pena verlo completo.