
Es de noche y dos millones y medio de personas se toman la ciudad, cierran las calles a los autos y la invaden caminando y pedaleando con calma, dándose todo el tiempo del mundo para disfrutar.
Escuchan música en las calles, ven películas al aire libre, visitan museos, comen, toman y bailan esperando en masa el momento más especial…
Este es el espíritu de las Noches Blancas en Europa, una sucesión de fiestas culturales que se celebran en París, Roma, Bruxelles, Riga y Madrid. Toda una noche en que no se conmemora ningún día en especial, solo que es verano, que la temperatura todavía es agradable y que es mejor hacer algo todos juntos que quedarse pegado en la casa viendo televisión.
Fotos: Lapresse






















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Ojala tuvieramos un espiritu festivo similar, pero el sentimiento de desigualdad económoco-social que impera en nuestro pais a algunos de seguro los hara celebrar hasta una puesta de sol; pero a otros en cambio preocuparse al pensar con que arroparse en la noche que se acerca.
Más que eso yo diría que el sentimiento que busca incentivar esta iniciativa europea es el de ‘comunidad’, del descanso como ciudad, como grupo heterogéneo de personas en un mismo momento, en igualdad de tiempos, ubicación geográfica y aprecio por disfrutar al aire libre.
No descarto el hecho de que si se hiciera en Chile no dejarían de faltar los lanzas, flaites, pungas de toda clase que probablemente aprovecharían tan masiva reunión para intervenir y maletear, pero el hecho de aprender a disfrutar, aprender a ocupar nuestra ciudad a toda hora y como peatón, haría un bien considerable al país, a cada uno de nosotros, a nuestra calidad de vida y a la calidad de relación con el entorno natural y humano que sale a nuestro encuentro cada día.
Hasta sería un país más joven, menos gris, más vivo.
Desigualdad, no lo creo.
Por lo menos yo no soy más que nadie con menos recursos que yo. Y te aseguro que en un evento así, lo que brota instantáneamente es la generosidad de muchos hacia los que están a tu lado.
Saludos.
Si se enmarca en la busqueda de una Unidad Común que expresas como sentimiento motivador de una jornada asi, lo comparto totalmente. Pero lamentablemente no vivimos en una cultura donde se aprecie y valore lo que como persona somos y menos el entregarnos a un momento de reflexión en masa solo para disfrutar que coexistimos en tiempo y lugar designados por azar o la fortuna. Y el ejemplo citado como discusión no es el de un país joven y colorido, es mas bien el fruto de aprender de errores que causaron muerte y desolación por guerras de odiosidad sin fin en tiempos pasados, es elevarse a un nivel superior de conocimiento luego de haber vivido mucho y de experimentar en cuantia las posibilidades de civilizacion que ha experimentado el hombre. No le pidamos a un país en pañales que reflexione con la sabiduria de un anciano. Pero en acuerdo contigo si podemos ir madurando como sociedad al tomar como experiencias propias el hecho de valorar a nuestros vecinos siendo tan simplemente un poco mas generosos que lo normal.
Lo anterior me suena un poco excesivamente abstracto
¿Se acuerdan de la muñeca gigante?
De que somos capaces de disfrutar todos juntos de iniciativas artísticas que nos unen como habitantes de una misma ciudad, seguro lo somos. Me parece además muy sano y reparador.
Localicé una wb con fotos de la noche en blanco de madrid … que bonita ciudad y que interesantes actividades.
http://ciudadanomad.blogspot.com/
Indudablemente el desarrollo y sabiduria de un país está ligado a las viviencias como nacion y como personas a nivel local y mundial que ha experimentado y a las que en muchos casos ha tenido que sobreponerse, marcando la identidad de éste en cualquier ámbito de desarrollo. Toda la razón. Y puede que por eso los europeos tengan tan arraigado el sentimiento de ‘nada es tan terrible para impedir que disfrutes la vida’, pero no lo encuentro para nada un requisito en función de adoptar la actitud que bien señalas al final, con lo que estoy plenamente de acuerdo.
Espero que el país no tenga que aprender de tanto error propio sino que más de experiencias paralelas, a fin de que logremos llegar a vivir con tranquilidad disfrutando a concho nuestras ciudades y lo que tenga el país para ofrecer.
un abrazo.
pp.